El onubense Jesús Cruz, del blog El Eterno Viajero, nos enseña expresiones de su tierra:
- Choquero: Ejemplo: “Soy un choquero”
- Top car: turismo de choque de las atracciones de feria
- Atragantarse: atragantarse
- Poseerlo todo en réplica: mancharse
- Pijotero: quisquilloso
- A estar en la edad del choco: estar en la edad del pavo
- Ser hermoso: Saltarse la clase
- Patochá: estupideces. Ejemplo: “mira lo que afirmas patochás”
- Te daré lo que cayó en el Conquero: en el momento en que alguien no posee intención de ofrecer algo
- Pod: estupido. Ejemplo: «Eres una vaina»
- Llevar a cabo pelo: Hace frío. Ejemplo: “Qué pelo hace”
- Ser mucho más lacio que una sepia: Sin felicidad
- Taco: bastante. Ejemplo “Hace un taco peludo”
- Papafrit: persona que no vale nada
- Molla: cabeza
Tabla de contenidos
- 1 Cómo se dice bata en Uruguay
- 2 Cómo le dicen al peso uruguayo
- 3 Cómo se dice toalla en Uruguay
- 4 Qué significa cotorra en Uruguay
- 5 Por qué se llama plátano macho
- 6 Cómo bajar 7 kilos en 3 días
- 7 Qué es basó
- 8 Cómo se dice princesa en guaraní
- 9 Cómo se dice vienesa
- 10 Cómo se escribe Jomboy
- 11 Cuáles son las características de Uruguay
- 12 Cómo se les dice a los hombres en Uruguay
De qué manera realizar gambas al ajillo
- ) En una olla (olla de barro si tienes, si no la tienes en el hogar) y añades el aceite de oliva virgen plus con las guindillas.
- Mondar los dientes de ajo y cortarlos en rodajas finas. Calentar y dorar los dientes de ajo troceados, dejar que se doren, no tenemos ganas que nos den gusto a quemado.
- Un truco es eliminar estos ajos (prácticamente chips) y proseguir con la receta, se incorporarían en el final de todo. De esta forma conseguimos el ajo en su punto y se hidrata con una parte del caldo que sueltan las gambas. La perfección de las gambas al ajillo.
- Añadir al aceite las gambas antes escurridas. Sube la temperatura y condimenta al gusto. En un minuto el aceite cambiará de color, no te amedrentes, el camarón suelta su caldo y con la temperatura emulsiona.
- Añade las guindillas y el ajo. Retiramos y combinamos sabores. Servimos instantaneamente en relación las gambas estén en su punto justo de cocción, jugosas y con ese rico punto picante. No te quemes, el aceite está prácticamente hirviendo. Acompáñalos con un óptimo pan y un óptimo vino blanco bien fresco. Para gozar cocinando.
Puedes observar todas y cada una las fotografías del pasito a pasito de la receta de gambas al ajillo en este álbum.