¿Qué les gusta a los hombres colombianos?

Comentando con ciertas mujeres sobre los hombres colombianos, entre los puntos en común que hallé es que los describen como muy interesados. “Si siento una observación intensa que me recorre de pies a cabeza, finalizando con algún sutil piropo, seguramente es colombiano” Puesto que estos hombres tienen esa capacidad de cautivar sencillamente con una observación, debemos confesar que a las mujeres les agrada sentirse admirado.

Otra de las considerables características que admiran las mujeres colombianas es su capacidad de charlar y más que nada en el momento de seducir… Son impresionantemente hábiles en el arte de «azucarar el oído» En especial las mujeres de europa hallan esto muy atrayente, en tanto que no están muy familiarizados. El colombiano es muy caluroso con sus expresiones y con sus oraciones melosas, más que nada tratándose de apoderarse; Charlan de una forma despacio y envolvente, algo bien difícil de soportar.

Procuran impresionar

Desean aparentar poder, solvencia y seguridad económica. No en balde, en la primera cita se mueren en atención y datos: abonan la cuenta, abren la puerta, en resumen. Conquistan como les enseñó su madre, con ese estilo todavía ‘conservador’ que todavía pega bastante aquí y en cualquier lugar de este mundo.

Qué les agradaría mucho más a las mujeres que un hombre, un hombre enserio: con carácter, aire varonil y una personalidad muy definida, que dé calma y sensación de protección. El colombiano lo sabe realmente bien. Hace aparición varonil, dueño de su tiempo, sin dependencia y bien difícil. Y, de manera frecuente, las mujeres, por lo menos la mayoría del tiempo, desean exactamente eso: hombres valientes y decididos que simulen seguros de sí mismos.

Conoce las expresiones colombianas mucho más populares:

Amanado: adj. coloq. Tiene relación a en el momento en que un individuo está muy cómoda en un espacio. Que se ajuste o se sienta cómodo en un nuevo ambiente. Ella está muy aparejada en su nuevo trabajo. Ella está muy amañada en la celebración.

La alegría siempre y en todo momento está presente

Los colombianos somos contentos, pues entendemos que una aceptable actitud hace la diferencia. Durante la historia nos hemos transformado en un pueblo perseverante que, frente a la adversidad, guarda siempre y en todo momento la promesa, de ahí que todo colombiano es echao pa’ lante.

Café

Así sea para uno mismo, para un obsequio o para un encargo, en escasas oportunidades a la maleta de un colombiano no le va a faltar un bulto de café.

Colombia es un país de gente fiel, donde la religión prosigue jugando un papel esencial. Conque aparte del café y otros modelos habituales, un colombiano almacena con regularidad entre sus pertenencias un elemento que le deja encauzar su fe. Para viajar acostumbran a decantarse por un escapulario del divino niño, de la Virgen del Carmen, del Sagrado Corazón o del santurrón de su devoción, con el que se sienten mucho más protegidos en el momento en que están lejos, y si hay tiempo para poseerlo bendecido antes del viaje, mejor.

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