Pienso que en ámbas primeras décadas de mi vida jamás estuve mucho más de nueve horas sin comer. Después experimenté intervalos mucho más largos: en China en la década de 1980, viajando con rebeldes en partes recónditas de Colombia y Nepal, andando en moto por América del Sur, absolutamente arruinado, pero siempre y en todo momento volvía a casa, me emborrachaba, comía cualquier cosa, en el momento en que deseaba. , y recobró el peso que había perdido y mucho más. Había experimentado la trayectoria frecuente de la vida estadounidense, ganando una libra por año década tras década. En el momento en que decidí irme a Cuba y vivir un mes con lo que deben vivir los cubanos, pesaba 105 kilogramos. Jamás he pesado tanto en mi vida.
En Cuba el salario promedio es de 20 dólares estadounidenses por mes. Los médicos tienen la posibilidad de ganar 30; muchas personas solo gana diez. Decidí premiarme con el sueldo de un periodista cubano: 15 dólares americanos por mes, la renta de un intelectual oficial. Siempre y en todo momento había amado ser un intelectual, y $15 era substancialmente mucho más que los $12 que ganaban los tipos que edificaban paredes de ladrillo o cortaban caña, y cerca del doble de los $8 que ganaban varios retirados. Con ese dinero debería obtener mi ración básica de arroz, frijol, papa, aceite de cocina, huevos, azúcar, café y todo cuanto necesitara.
Tabla de contenidos
- 1 Cómo son los cubanos en la cama
- 2 Qué pasó el 10 de febrero en Cuba
- 3 Cómo se dice bebida en Cuba
- 4 Qué significa cuando una mujer te dice papacito
- 5 Cómo se llama la cola de caballo en Cuba
- 6 Qué significa pelusa en Cuba
- 7 Cómo se dice feliz cumpleaños amiga
- 8 Qué es un Estucurú
- 9 Qué es mamoncillo en Cuba
- 10 Que está prohibido enviar a Cuba
- 11 Qué cenan en Cuba
- 12 Qué significa la palabra asere
Matraquilla, pejiguera, mete el dedo
Podría pensarse que con esta palabra los cubanos describen el instrumento de percusión que se frecuenta girar para hallar un estruendos continuo, y que puede ocasionar afecciones si se abusa de él. el número de vueltas. Quizá por este motivo el término se emplea en referencia a las permanentes obsesiones o intranquilidades que tiene la posibilidad de tener un individuo con relación a una situación o inconveniente que se le muestra, y del que no puede parar de hablar.
Frente a la molestia que esta reiteración puede ocasionar en los interlocutores, acostumbran a decir: «Y regresa con lo mismo». Lo mismo pasa con «pejiguera», mientras que alguien tiene el «dedo (dedo) puesto» en el momento en que lo coge con el parlante o lo persigue, y le responde de forma vulgar: «Quítame el dedo, compadre».