Reseña de Daniel Casado para la librería Tusitala
En su segunda acepción, el diccionario de la RAE da a la palabra “recurrencia” el próximo concepto: 2. f. Mate. Propiedad de aquellas sucesiones en las que se puede calcular cualquier término conociendo los precedentes. Mover esta definición matemática al campo de la creación literaria y, mucho más explícitamente, al caso de Carlos Reymán Güera, ubica al lector riguroso frente a una obra en desarrollo de la que entendemos con seguridad que cada fruto vale la pena aguardar. Si en «Demagogias» (Libros de Mesa, 2016) Reymán sorprendió con un debut contundente, trufado de maestría verbal y ricas imágenes, donde se alternaron ímpetu narrativo y sensibilidad poética, alegremente fusionados y confusos, en «Recurrencias» (De la luna libros, 2020) asegura la secuencia ascendiente que ubica a nuestro creador entre los nombres mucho más aconsejables de la literatura que se redacta el día de hoy en Extremadura. Esta secuencia, que el lector atento aún no puede saber en su integridad, se completa con otras geniales proyectos poéticas y narrativas que, propias de los tiempos que vivimos, aún no vieron la luz.
Tabla de contenidos
- 1 Reflexión final
- 2 Cómo se comen los gemelos
- 3 Como dice joven en México
- 4 Cómo se dice Guero en México
- 5 Cómo decir hola en México
- 6 Por qué los mexicanos dicen wey
- 7 Cómo se dice de verdad en México
- 8 Qué significa Hey tú
- 9 Dónde tramito el SIEM
- 10 Qué pasa si estoy embarazada de mellizos y pierdo uno
- 11 Cómo se dice chido en Brasil
- 12 Cómo hablan los fresas en México
- 13 Qué quiere decir cabeza de Zule
Reflexión final
La Güera fue una mujer silenciada por la historia. Más allá de que había calendarios, publicaciones y liturgias que exaltaban a la mujer patriota, no se la mentaba. Guillermo Prieto en 1906 en el libro Memorias de mis tiempos la trajo de vuelta dándole el título de «Venus Mexicana». Transcurrido un tiempo, la aparición de indagaciones históricas, y el estudio de documentos y registros de ella la salvan del olvido. Eso es lo atrayente de ver como fué redescubriendo poco a poco más datos sobre su historia y el dinamismo del mito entre ficción, romanticismo y situación que flota sobre este fantástico personaje.
No obstante, lo que mucho más conmueve y nos atrae es el romanticismo que destila el personaje, la emotividad del personaje… que era rebelde, atractiva, que rompía las reglas, que vivía el cariño. .. O quizás lo cierto es que sencillamente logró y vivió como lo haría una mujer de sus especificaciones en el tiempo que ella vivió.
Wey, entre las expresiones mucho más utilizadas en México
Entre todas y cada una de las expresiones mexicanas wey (asimismo güey, nosotros…) pertence a las más frecuentes en todos y cada uno de los contextos sociales. Pienso que no hay mexicano que no lo haya pronunciado por lo menos una vez en su historia -probablemente va a haber cientos, miles-. Según la Academia Mexicana de la Lengua, esta expresión mexicana es una deformación del buey. Otros aseguran que viene de la expresión de origen náhuatl “uey o huey”, cosa que está excelente. Otros sostienen que esta expresión informal es del pasado siglo y podría referirse a un hombre engañado por una mujer, vamos, un cornudo.
Pertence a las oraciones mucho más propias de México. El concepto de no manches es afín a «no mames» pero algo mucho más fino. En castellano (España) sería el semejante a la expresión “no jodas”.