Cómo se dice sorpresa en México

Siempre y cuando un viajero extranjero llega a México está con un país hospitalario, de gente amable y letrada y con un idioma que nos une a los hispanohablantes y es hermano. No obstante, las características lingüísticas y singularmente el lenguaje informal tienen la posibilidad de producir ocasiones de total incomprensión.

Por este motivo, y habiendo vivido en nuestras carnes alguna experiencia de este género, hemos amado hacer un pequeño diccionario básico para eludir falsos amigos del idioma, y ​​al tiempo introducirnos en expresiones muy presentes en el día a día de México.

Expresiones y expresiones utilizadas en México

  • T-shirt: es una remera de manga corta (lo que en inglés se conoce como t-shirt).
  • Piscina: piscina o piscina (Argentina).
  • Güey: significa amigo o compañero en lenguaje informal. Asimismo puedes verlo escrito como “wey”.
  • Carnal: afín a “güey”, es un homónimo de amigo utilizado en el lenguaje informal (menos recurrente que “wey” pero utilizado del mismo modo).
  • Fresa: Persona que procede de una clase popular alta y que la mayoría del tiempo se identifica por ser superficial.
  • Chela: cerveza. Si alguien te invita a «cheliar» significa que te invita a tomar unas cervezas.
  • Excelente: es bueno, es satisfactorio.
  • Chamba: trabajo (comercio). En el momento en que vas a trabajar lo reconocen de forma coloquial como “vas a chambear”.
  • Chavo/chava: Niño/pequeña
  • ¿Qué tal?: ¿Cómo te encuentras? De manera coloquial asimismo dicen «¿qué pedo?».
  • Orale: utilizado de forma coloquial, puede expresar desconcierto (“¡Vaya, mola!”), emplearse como forma de aprobación (“Orale entonces, nos observamos mañana”) o para apurar a alguien (“Apresúrate , llegamos tarde, ¡vamos!»
  • Paja: paja para tomar.
  • Paleta: helado.
  • Híjole: Es una mezcla entre las expresiones «hijo» y «órale» se emplean para expresar sorpresa o desconcierto.
  • ¿Está claro? – ¿Seriamente? ¿Seriamente?
  • Lana: dinero.
  • ) A poco no/Un tanto sí: Asimismo se emplea para expresar sorpresa. Por servirnos de un ejemplo: «¿No has comenzado a llevar a cabo la maleta? ¡Nos marchamos mañana!” o: – “Mañana me marcho a la Riviera Maya” ¿Pequeño (sí)? ¡Fuiste hace solamente un mes!
  • Chingón: tiende a ser homónimo de «cool». Quiere decir que algo es excelente, interesante.
  • Me valió la pena /me ok: No me importa
  • Excelente: se emplea para expresar que algo es excelente, excelente, fabuloso.
  • X: que no es esencial, que es sin importancia o que es mediocre. Ejemplos: “esos tacones son equis” (esos tacones son mediocres) o asimismo “estoy vestida de equis” (no andas arreglada ni con ropa fácil).
  • Charlar: charlar, charlar.
  • A huevo: Claro, claro, por fuerza. Por servirnos de un ejemplo: – “¿Nos marchamos a la Riviera Maya?” – «Naturalmente».
  • ¿Bien?: Es la manera en que los mexicanos responden el teléfono.
  • Este cañón: es bien difícil. Hay una manera mucho más informal que es «este cabrón».
  • No manches/No inventes: es homónimo de “no engañes”. Asimismo hay una forma mucho más informal y menos educada que es «no mames».
  • Vas bastante lejos: vas bastante lejos, vas bastante lejos.
  • Tirar: Tirar. Por poner un ejemplo: “Tirar de la puerta para abrirla”.
  • Piso: piso.
  • Depa: Abreviatura de “departamento”, es lo que en España se conoce como “piso”, un apartamento.
  • Turismo: vehículo.
  • Alquiler: Alquiler. Por servirnos de un ejemplo: “Rent a depa” (rentar un piso/apartamento), “rent a car/car” (rentar un vehículo).
  • Tomate: tomate
  • Camarero: mesero
  • Mordedura: soborno
  • Celular: móvil

Hay bastante unas expresiones que son recurrentes y se emplean todos los días en España (y en otros países) que no se emplean en México y que en determinados casos tienen la posibilidad de tener aun connotaciones sexuales.

Wey, entre las expresiones mucho más utilizadas en México

Entre todas y cada una de las expresiones mexicanas wey (asimismo güey, nosotros…​) se encuentra dentro de las más habituales en todos y cada uno de los contextos sociales. Pienso que no hay mexicano que no lo haya pronunciado por lo menos una vez en su historia -probablemente va a haber cientos, miles-. Según la Academia Mexicana de la Lengua, esta expresión mexicana es una deformación del buey. Otros comentan que viene de la expresión de origen náhuatl “uey o huey”, cosa que está excelente. Otros sostienen que esta expresión informal es del pasado siglo y podría referirse a un hombre engañado por una mujer, vamos, un cornudo.

Pertence a las oraciones mucho más propias de México. El concepto de no manches es afín a «no mames» pero algo mucho más fino. En castellano (España) sería el semejante a la expresión “no jodas”.

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