No vamos a ser los mucho más ricos, ni los mucho más hermosos, ni los mucho más altos, ni los mucho más fuertes. Pero al demonio con eso. Tal es así que. Los hispanos saben hallar el punto ilusionado en cualquier cosa. En verdad, es muy incierto que permanezca un lenguaje que atesore tantas maneras de expresar que algo mola, o que es excelente, o que mola, o que mola, o mola… y decenas de formas como eso. Veintiún países en los que el español es lengua oficial y cada uno de ellos encontró sus códigos para gozar de la vida a través del idioma.
Que algo sea bueno, o bueno, o increíble es mucho más bien algo hispano universal, pero claro que la estirpe de calor en las venas no se iba a quedar en eso. Desde Tijuana hasta la Patagonia y desde los Pirineos hasta Guinea Ecuatorial, las buenas vibraciones se camaleonizan traspasando fronteras. Como es natural, su concepto jamás cambia.
Tabla de contenidos
- 1 Argot colombiano
- 2 Cómo se dice novio en Ecuador
- 3 Cómo se dice pipí en Perú
- 4 Qué significa peluche en Perú
- 5 Qué quiere decir aa mamá
- 6 Que siento por mí Perú
- 7 Qué significa cafetal en Perú
- 8 Qué significa cute en Perú
- 9 Cómo me siento siendo peruano y peruana
- 10 Qué hacer si eres mujer y tienes bigote
- 11 Qué es hacer un pancho
- 12 Qué es un bolo jerga
- 13 Cuántas bocas puede tener un circuito
Argot colombiano
Profundo: adj. coloq. Agotado, insistente ¡No seas tan profundo!
Leño
Aparte de emplearse para referirse al tallo fuerte y macizo de árboles y arbustos, esta palabra asimismo se emplea como alias para referirse a un amigo o compañero. Se usa primordialmente en el centro de la región peninsular de España, por servirnos de un ejemplo en La capital de españa, y se usa en un contexto informal y también informal. Por poner un ejemplo: «Tronca, vas a alucinar con lo que debo decirte». Asimismo puedes utilizar la manera abreviada “tron”: “¿Qué ocurre, tron?”.
Estas expresiones son habituales del español hablado en el área mediterránea, eminentemente en Valencia. Utilizan estas expresiones para referirse tanto en singular como en plural a hermanos, en ocasiones primos y amigos. Por servirnos de un ejemplo: «Vamos a agarrar mi tete, lo prometí».