Qué palabras no se pueden decir en México

El idioma español es hablado durante más de 500 miles de individuos en el mundo entero. Por consiguiente, una palabra que se emplea todos los días en España puede representar otra cosa en un país latinoamericano. Aun puede ser algún ‘taco’ o descortesía. Indudablemente, el español es una lengua viva que día a día va creando modismos y que siempre y en todo momento nos llama la atención.

1. Shell

Camión

Piensa que andas en México y precisas transporte. Seguramente andas intentando encontrar una parada de autobús. Si bien la palabra colectivo es famosa en el mundo entero de charla hispana, los mexicanos tienen un término diferente para ella: “camión”.

Para la mayor parte de los de venezuela, el camión es un vehículo pesado que se frecuenta usar para transportar mercancías. No obstante, en Caracas las “sendas” o “autobuses” acostumbran a nombrarse “camioneticas”.

El mexicano es un idioma increíble

¡No te confundas! «Mexicano» no es un idioma. En verdad, la palabra mexicano se utiliza para referirse a la nacionalidad. En todo caso, si deseas elogiar el idioma, tienes que referirte al español.

El tema de los sueldos es íntimo y especial para los mexicanos. Si es un individuo muy próxima puedes llevarlo a cabo pero de lo contrario tienes que abstenerte o se va a tomar como un comentario imprudente u ofensivo.

El pretérito especial y el pretérito indefinido.

 

En España y América latina empleamos esta conjugación. Pero, en España lo emplean considerablemente más para acciones anteriormente reciente, para acciones pasadas en un tiempo que sigue, novedades recientes, etcétera. En América latina, el tiempo pasado es más frecuente para estas cosas. Observemos ciertos ejemplos:

Wey, entre las expresiones mucho más utilizadas en México

Entre todas y cada una de las expresiones mexicanas wey (asimismo güey, we…​) pertence a las más frecuentes en todo el contextos sociales. Pienso que no hay mexicano que no lo haya pronunciado cuando menos una vez en su historia -probablemente va a haber cientos, miles-. Según la Academia Mexicana de la Lengua, esta expresión mexicana es una deformación del buey. Otros aseguran que viene de la expresión de origen náhuatl “uey o huey”, cosa que está excelente. Otros sostienen que esta expresión informal es del pasado siglo y podría referirse a un hombre engañado por una mujer, vamos, un cornudo.

Pertence a las oraciones mucho más propias de México. El concepto de no manches es afín a «no mames» pero algo mucho más fino. En castellano (España) sería el semejante a la expresión “no jodas”.

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