Sala 31
El IUPA equipó el equipamiento para acondicionar tres salas del Departamento de Artes del Movimiento, completando de esta forma cinco salas con piso particular de cara al desarrollo de la especialidad.
Tabla de contenidos
- 1 El material, la viscosidad y la textura de la Esterilla de Yoga
- 2 Alfombrillas antifatiga para progresar tu ambiente de trabajo
- 3 ¿Qué significa brushing en Argentina?
- 4 ¿Cómo se comporta un hombre después de hacer el amor?
- 5 ¿Cómo se dice soy de Argentina en francés?
- 6 ¿Quién dice banana?
- 7 ¿Cómo se dice aburrida en Argentina?
- 8 ¿Qué es el trato de novia?
- 9 ¿Qué pasa si me como un plátano en la noche?
- 10 ¿Cómo se dice hola amigo en Argentina?
- 11 ¿Qué idioma es el mejor pagado en el mundo?
- 12 ¿Cuál es el país de origen del plátano?
- 13 ¿Por qué se dice chupete de fierro?
- 14 ¿Cuál es el idioma más difícil del mundo?
El material, la viscosidad y la textura de la Esterilla de Yoga
El material de las esterillas establece la viscosidad, la textura, la esponjosidad, el respeto por el medioambiente y la durabilidad. La adhesividad es esencial en tanto que es lo que impide el deslizamiento al entrenar ciertas posiciones.
La textura está definida por el diseño, con protuberancias, o sencillamente puede ser una característica del material, como el yute. La textura establece qué tan cómodo se siente el tapete al tacto, pero asimismo esta característica supone la proporción de tracción que da un tapete.
Alfombrillas antifatiga para progresar tu ambiente de trabajo
La gente que trabajan regularmente parado, así sea en movimiento o en una región específica, aprecian el cansancio en las piernas antes que absolutamente nadie. Esto hace cansancio, mal, ausentismo laboral y una sucesión de connotaciones negativas para el trabajador y para la compañía.
Si te cuestiones qué es precisamente una alfombra antifatiga, te afirmaremos que es un piso alterno, designado a progresar la salud y seguridad de la gente que trabajan parado o en contacto incesante con el piso.
Temoaya, una cultura viva
Llegamos a Temoaya. Es viernes. El sol del mediodía no basta para recortar el frío del aire húmedo. Nos encontramos a mucho más de 2.500 metros sobre el nivel del mar y rodeados de bosques. Podemos encontrar un pequeño mercado donde se da toda clase de Garnachas con gusto a maíz, la que no es transgénica, champiñones, flor de calabaza, nopales, y los aromas de frutas que jamás estuvieron en envase ni refrigeradas.
En nuestro paseo andamos por la plaza primordial, nos paramos en la iglesia parroquial de Temoaya que data del siglo XVII. Como la mayor parte de los santuarios en México, está en buen estado y en su extenso atrio uno puede resguardarse del frío o del calor pues la sombra o el sol fuerzan a mudar de sitio al cabo del rato. Su colosal quiosco invita a caminar y derretirse con el vaivén retardado de sus pobladores que pasean sin rumbo fijo, en el momento en que empieza a caer la tarde.