¿Cómo se dice piropos en Argentina?

Título: LEY N° 27501 – Ley de Protección Integral para Impedir, Sancionar y Eliminar la Crueldad contra la Mujer. Ley N° 26.485. Acoso callejero. modalidad de crueldad Incorporación.

Los más destacados piropos argentinos

Estos piropos se conforman de una extensa selección de expresiones románticas y también ingeniosas con matices según la ocasión. Te exponemos ciertos que se acostumbran a emplear en Argentina, es dependiente de ti escoger el que mejor se ajuste a tu situación:

  • Me agradaría ser aviador para volar en tus sueños.
  • Si fueses el demonio, como me agradaría estar en el infierno, hermosa.
  • El día que te conocí, daba la sensación de que un ángel tremió en el cielo y cayó a la tierra, quién eras tú.
  • En el momento en que tus ojos me ven a la noche, hasta semeja de día.
  • Cayó un alfiler al mar, en el momento en que lo halles voy a dejar de quererte.
  • Si besarte fuera pecado, me iría feliz al infierno.
  • Quizás para el planeta eres solo un individuo, pero para un individuo eres el planeta.
  • En el momento en que mires las estrellas acuérdate de mí, en todas y cada una de ellas hay un beso para ti.
  • Que bella musica. Me hago una pregunta, ¿cuál logró latir mi corazón por ti, princesa?
  • Esta calle es un jardín y las mujeres son rosas; y como soy jardinero escojo la mucho más bonita.
  • En una tarde realmente triste me reflejé en tus ojos. Tu mirada era tan dulce que me enamore de ti.
  • El Papa de Roma merece mi perdón, pues me ha oído decir que te amo mucho más que a Dios.
  • En el cielo las estrellas, en la tierra las preciosas mujeres y tú eres una de ellas.
  • Eres un oasis en el desierto de mi soledad.
  • Escribo mis memorias, ¿deseas ser una parte de mi biografía?
  • El beso de un estudiante es como un terrón de azúcar; al chaval que lo procura hasta le chupan los dedos.
  • En el hipódromo de mi corazón eres la yegua que mucho más corre.
  • Yo fumo por el hecho de que creo verte en el humo, y por temor a perderte fumaré hasta morirme.
  • Eres mucho más bella que un eclipse lunar.
  • Es triste ver el mar en una noche sin luna, pero es mucho más triste querer sin promesa.
  • Estando lejos de ti me siento menos que absolutamente nadie, estando cerca de ti, siento que estoy flotando en el aire.
  • Eres tan bueno como el chocolate, eres tan bueno como el turrón, eres tan bueno en calzoncillos que tus pantalones son muchos.
  • Es ineludible conocerte y no quererte, quererte y no quererte, quererte y no tenerte.

Interludio cordobés

El jardín florido cordobés. De la escultura callejera al estigma

Entre los años 50 y 60, las calles centrales de Córdoba albergaron a un hombre de frac, sombrero de copa, bastón y flores perennes en la solapa: Jardín Florido. Nacido como Fernando Albiero Bertapelle, su biografía fue objeto de leyendas urbanas. Entendemos que era mesero en los sitios mucho más distinguidos de La Sabia y seguidor confeso del Centro.

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